Claves para cuidar la salud visual

Por: / Septiembre 2021

Ardor en los ojos, dificultad para leer y hasta dolores de cabeza, las señales de que debe prestar atención a sus ojos.

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a vista es un sentido imposible de ignorar, aunque no se puede decir lo mismo de los ojos. Sometidos a jornadas que a veces parecen interminables, nuestros órganos visuales pueden pasar cada vez más horas de servicio en todo tipo de tareas sin que les prestemos suficiente atención. El cansancio, el ardor, la dificultad para leer, concentrarse y hasta los dolores de cabeza o de cuello y espalda al final del día pueden ser indicadores de que algo no está bien. 

“Desde antes de la pandemia  —para muchos éste ha sido un factor determinante —, el exceso en el uso de pantallas, ya sea computador, celular o tablet, ha hecho que la población empiece a tener más molestias visuales y piense que está fallando su visión”, señala Carlos Eduardo Mestre, cirujano y oftalmólogo adscrito a Colsanitas. “Y la verdad es que la mayoría podría solo estar teniendo algún problema acomodativo. Como los síntomas suelen ser dolor de cabeza, sueño, cansancio, al último que consultan es al oftalmólogo. En general, se trata de un tema de ergonomía visual”. 

Lo primero, indica el doctor Mestre, es tener todos los artículos a alturas y distancias adecuadas, asientos apropiados y una iluminación idónea. “La gente mira todo desde muy cerca o la televisión con la luz apagada. Y todo eso genera irritación ocular y cansancio, que desencadenan problemas acomodativos que a largo plazo vienen a ser significativos”.

Vea también: Teletrabajo con ergonomía

Sin embargo, es muy probable que estemos a tiempo de tomar riendas en el asunto y prevenir el desarrollo de problemas visuales más graves. Por eso, entender algunas claves puede hacer una gran diferencia o animarnos a consultar con un especialista. 

Evite leer con poca luz o forzar los ojos.

“Leer o hacer cualquier otra actividad con poca luz no daña la vista pero sí exige un mayor esfuerzo de los ojos”, asegura el especialista. Si usted aprieta los párpados para ver mejor, principio mejor conocido como visión estenopeica, está aprovechando una propiedad óptica: disminuir la luz que ingresa por sus ojos para enfocar mejor. Esto no dañará sus ojos, aunque sí es posible que afecte los músculos de sus párpados. “Con el tiempo la persona se acostumbra a estar así, y cuando se relaja o está descansando, le empieza a saltar un ojo o los dos. La gente piensa que tiene un tic, pero no es un tic. Estos movimientos son contracciones consecuencia del cansancio de los músculos de los párpados que, por supuesto, no están hechos para estar contraídos por largos periodos”. 

Del mismo modo, el esfuerzo sostenido para enfocar con mala iluminación o de cerca con pantallas, libros, revistas u otros objetos, puede desencadenar otro tipo de espasmo. Al respecto, explica Carlos Eduardo Mestre: “Cuando uno está viendo de cerca o haciendo un esfuerzo visual grande por largo tiempo, puede dejar un espasmo en el músculo ciliar, que le impide relajarse completamente cuando volvemos a ver de lejos. Estos son los problemas acomodativos que inicialmente se diagnosticaron como el síndrome de Tokomosho y hoy se conocen como SVI, síndrome visual informático. Es similar a un espasmo en la espalda o las piernas. El problema es que por ese motivo, una persona puede ver borroso sin que haya aumentado su fórmula y terminar haciéndose un par de gafas que realmente no necesita”.

Haga pausas para descansar la vista.

“Todos deberían hacer una pausa corta ojalá cada veinte minutos”, señala el doctor Mestre. “Y es más que cerrar los ojos: hay que ver a lo lejos; darle al cristalino la oportunidad de relajarse por completo y enfocar letras, cosas que estén a una buena distancia. Es recomendable que cada persona aprenda algunos ejercicios. Así como a veces hay que ir a fisioterapia para aprender cómo superar y tratar un dolor muscular, una persona puede aprender ejercicios de ortóptica —la fisioterapia de los ojos— para resolver los problemas de acomodación. Los optómetras están capacitados para eso. Es igual que en un gimnasio: hay que pedirle a un entrenador que nos explique cómo hacer para no hacernos daño, qué esperar de normal y anormal al hacer cada uno y cuáles hacer para cubrir nuestras necesidades”.

Los ejercicios de ortóptica ayudan a cuidar la flexibilidad del cristalino y también pueden retrasar unos años la aparición de la presbicia, un defecto ocular que aparece después de los cuarenta años. 

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Leer o hacer cualquier otra actividad con poca luz no daña la vista pero sí exige un mayor esfuerzo de los ojos.

Use las gafas adecuadas, con la fórmula correcta y los filtros necesarios.

El chequeo de optometría para revisar y rectificar la fórmula de las gafas debe realizarse al menos cada dos años. Y es fundamental tenerla al día para poder aprovechar los ejercicios. Asimismo es importante distinguir que cada una de las condiciones tiene exigencias ópticas diferentes que pueden ser corregidas con gafas o lentes de contacto. Al respecto, Mestre anota que cada condición exige un tipo de gafas. En el caso del astigmatismo, una deformación de la córnea, los lentes hay que tallarlos según las necesidades específicas de cada paciente, siguiendo la curvatura de sus meridianos. No es un problema menor: es necesario ser muy precisos. 

Es posible encontrar lentes de materiales diversos, algunos muy livianos para fórmulas altas o con tratamientos y filtros que reducen el brillo de las luces al manejar, los reflejos en superficies como el mar, lagunas o carreteras o como los filtros antirreflejo de distinto rendimiento. “Sobre esto hay que anotar una cosa, es importante mantener controladas las radiaciones a las que sometemos los ojos porque pueden deteriorar la salud del ojo a largo plazo. Pueden venir del sol o de los equipos que usamos: me refiero a los rayos ultravioleta o a algunos segmentos de la luz azul-violeta que tienden a cansar de más los ojos cuando se utilizan pantallas por periodos extensos. Pueden incrementar el cansancio visual, el deterioro de la mácula o la retina con la edad, y el riesgo de algún tipo de cáncer (en el caso de los ultravioleta) en los ojos o los párpados. Para ambas cosas hay muy buenos filtros absorbentes o reflectantes de la luz UV y de la azul que vale la pena incluir en los lentes de sol o transparentes según los hábitos y necesidades de la persona”, concluye. 

No se automedique con colirios o lágrimas artificiales.

Las “gotas”, “colirios” o lágrimas artificiales son hoy parte corriente de los tratamientos y rutinas con las que muchos cuidan sus ojos. Pero vale anotar que no todas son para todos los ojos. “Realmente están indicadas para quienes tengan alteraciones en la calidad o la cantidad lagrimal, o en las capas grasas o acuosas que mantienen la humedad del ojo; en pocas palabras: los distintos tipos que conocemos de ojo seco. Hay gotas para cada tipo de superficie ocular”, explica Mestre. 

Hay que identificar adecuadamente el motivo de la resequedad para no dejar sin tratar la causa del ojo seco. “Por ejemplo, algunos casos de artritis o lupus pueden dañar la producción de lágrimas y es necesario suplir esa falta, porque el ojo debe estar húmedo para funcionar. Gracias al gran avance que ha habido en los últimos años, con el conocimiento que hay y la variedad de tipos de lágrima artificial que existen hoy, ya es verdaderamente inusual ver gente ciega por ojo seco. Es una fortuna, pero es uno de los motivos por los que vale la pena consultar. Si la persona está sintiendo sequedad y picor, más que comprar un frasco de gotas para calmar el síntoma, es mejor que vaya al oftalmólogo y revise la causa”.

La cirugía no siempre es la solución. 

“La gente tiene la falsa idea de que con una operación puede volver a ver perfectamente toda la vida y esto hay que matizarlo”, señala Mestre. “Casi todos los defectos visuales  se pueden operar: el que se quiere quitar las gafas o tiene daños en la córnea o ya no tolere los lentes de contacto y tenga una fórmula alta, todos se pueden operar. Hay distintas técnicas con láser que ofrecen muy buenos resultados y pronósticos para miopía y astigmatismo, aunque la hipermetropía puede volver a aparecer más adelante, después de operar. Para todas las necesidades hay una alternativa, pero lo importante es que cada paciente se cuide y se haga chequear con regularidad. Así se aumentan las probabilidades de tener una buena salud visual toda la vida”. 

 

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