n la Clínica Iberoamérica de Barranquilla, la cirugía bariátrica se destaca como un procedimiento médico integral que combina técnica quirúrgica, conocimiento científico y seguimiento especializado para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes.
Durante años, la cirugía bariátrica ha estado rodeada de mitos. Para muchos, se trata únicamente de “cortar el estómago” para perder peso. Sin embargo, la evidencia médica ha demostrado que estos procedimientos producen cambios profundos en el metabolismo y en la regulación hormonal del apetito, con efectos directos y positivos en enfermedades como la diabetes, la hipertensión y otros trastornos asociados a la obesidad.
En la Clínica Iberoamérica cuentan con infraestructura especializada y un equipo de profesionales de la salud entrenado para la cirugía bariátrica. Uno de los médicos que lidera este campo es Andrés Hanssen Londoño, cirujano general, especialista en cirugía de mínima invasión. Conversamos con él para entender mejor este tipo de intervenciones y los cambios que generan en la vida de los pacientes.
¿Qué es la cirugía bariátrica exactamente?
Es un recurso terapéutico diseñado para el tratamiento de la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas que agrupa distintos procedimientos quirúrgicos y endoscópicos. En la Clínica Iberoamérica, los más frecuentes son la manga gástrica, el bypass gástrico, el SADI-S y la cirugía de revisión, esta última indicada en personas previamente operadas que requieren ajustar la cirugía inicial por cambios clínicos o metabólicos. La elección del procedimiento depende de las características específicas de cada paciente. Aunque estas intervenciones modifican la anatomía del tracto gastrointestinal, su efecto principal no es únicamente restrictivo. Hoy sabemos que generan cambios hormonales que influyen en el apetito, la saciedad y en la forma en que el cerebro interpreta las señales del intestino, lo que explica su impacto metabólico.
Barranquilla es una de las ciudades donde más se realizan estos procedimientos en el país, ¿a qué se debe esto?
Barranquilla se ha consolidado como un polo médico regional para la cirugía bariátrica. Su ubicación estratégica hace que reciba pacientes no solo de distintas zonas del Caribe colombiano, como Santa Marta o Cartagena, sino también del exterior, especialmente de Centroamérica y el Caribe insular. La presencia de instituciones con alto nivel técnico, profesional e infraestructura especializada, como la Clínica Iberoamérica, ha convertido a la ciudad en un punto de referencia para quienes buscan este tipo de tratamientos.

Barranquilla es una de las ciudades donde más se realizan estos procedimientos en el país, ¿a qué se debe esto?
Barranquilla se ha consolidado como un polo médico regional para la cirugía bariátrica. Su ubicación estratégica hace que reciba pacientes no solo de distintas zonas del Caribe colombiano, como Santa Marta o Cartagena, sino también del exterior, especialmente de Centroamérica y el Caribe insular. La presencia de instituciones con alto nivel técnico, profesional e infraestructura especializada, como la Clínica Iberoamérica, ha convertido a la ciudad en un punto de referencia para quienes buscan este tipo de tratamientos.
¿Quiénes son candidatos para una cirugía bariátrica?
Hoy la indicación no se basa únicamente en el índice de masa corporal, como ocurría antes. La cirugía bariátrica no es un procedimiento estético, es una alternativa terapéutica para pacientes a quienes el exceso de peso está afectando la salud. Por eso, se evalúa el impacto de la obesidad en el bienestar general, la presencia de enfermedades metabólicas, como la diabetes o la hipertensión, y la manera en que esta condición compromete la calidad de vida. Personas con obesidad grado 2 o 3 pueden ser candidatas incluso sin comorbilidades severas, siempre que exista una valoración integral y multidisciplinaria que permita definir si la cirugía es la mejor opción terapéutica para su caso.
¿Qué papel cumple la preparación y contar con un equipo multidisciplinario en una cirugía bariátrica?
La cirugía bariátrica no empieza en el quirófano. Antes del procedimiento es fundamental evaluar al paciente de manera integral, identificar riesgos y optimizar su estado metabólico, nutricional, psicológico y físico. Esta preparación reduce complicaciones, facilita la cirugía y mejora la recuperación. Como la obesidad suele estar asociada a múltiples condiciones de salud, el trabajo coordinado entre distintos especialistas permite abordar al paciente de forma completa y no limitar el tratamiento al acto quirúrgico. Esto implica no solo cirujanos, sino equipos conformados por nutricionistas, psicólogos, endocrinólogos y otros especialistas que participan en la evaluación, preparación y seguimiento del paciente de manera conjunta.
¿Cuáles son los mitos más comunes alrededor de estos procedimientos?
Uno de los principales es que se trata de cirugías peligrosas. Cuando se realizan en instituciones especializadas y con equipos entrenados, sus riesgos son comparables, e incluso menores, a los de cirugías frecuentes, como la de vesícula. Otro mito común es que son procedimientos estéticos. En realidad, su objetivo principal es mejorar la salud metabólica, reducir el riesgo cardiovascular y aumentar la expectativa y la calidad de vida del paciente.

Se retira una parte importante del estómago, reduciendo su volumen. Esto limita la ingesta y produce cambios hormonales que influyen en el apetito.

Se crea un pequeño reservorio gástrico y se desvía una porción del intestino delgado. Esta modificación altera el tránsito de los alimentos y genera un efecto metabólico que favorece la pérdida de peso y el control de comorbilidades.

Combina una reducción del estómago con una derivación intestinal más extensa, lo que cambia dónde y cómo se absorben los alimentos. Se indica en obesidad severa o cuando se necesita un mayor efecto metabólico.
¿Por qué el seguimiento es tan importante como la cirugía?
Porque la cirugía es solo una parte del tratamiento. El seguimiento permite detectar deficiencias nutricionales, ajustar hábitos alimentarios, acompañar la actividad física y responder a los cambios metabólicos que se presentan con la pérdida de peso. Un acompañamiento adecuado, idealmente durante al menos dos años, reduce el riesgo de recaídas y ayuda a sostener los resultados en el tiempo.
¿Cómo cambia la vida del paciente después de la cirugía?
La mayoría experimenta mejoras significativas en su salud, movilidad y bienestar general. Se reducen enfermedades asociadas, mejora la funcionalidad y se recupera calidad de vida. Muchos pacientes expresan que su mayor arrepentimiento es no haberse operado antes, una vez superan los temores iniciales y comprenden que la cirugía fue una herramienta para recuperar salud y autonomía.
Clínica Iberoamérica, servicio de excelencia
Cinco características que destacan a la clínica:
1. Referente en salud cardiovascular
Certificada como Unidad Clínica de Alto Desempeño (UCAD), la clínica cuenta con una ruta integral que acompaña al paciente desde urgencias hasta la rehabilitación.
2. Cuidado con enfoque humano
Musicoterapia, acompañamiento psicológico y social, y salas de trabajo de parto y recuperación únicas en la región hacen que la atención sea más cercana y pensada también para las familias.
3. Infraestructura y tecnología al servicio del paciente
Cuenta con hemodinamia avanzada, tomografía y resonancia cardíaca con apoyo de inteligencia artificial, laboratorio clínico de respuesta rápida y cirugía cardiovascular especializada, entre otros servicios.
4. Médicos con liderazgo y experiencia
Está conformada por un equipo de especialistas reconocidos a nivel nacional, con trayectorias sólidas y trabajo conjunto enfocado en el cuidado del paciente.
5. Atención segura y de alta calidad
Galardonada como Hospital Nacional Seguro, cuenta con procesos clínicos consolidados, altos estándares de seguridad del paciente y resultados alineados con referentes nacionales e internacionales.



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