Planear y retrasar la maternidad

Por: / Ilustración: Nathaly Cuervo / Septiembre 2021

¿Qué opciones tiene una mujer que decide ser madre después de su edad más fértil? Dos expertos de Colsanitas explican qué procedimientos existen y cuáles son los requisitos para recurrir a ellos.

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lanear la llegada de un hijo y decidir, concienzudamente, ser mamá, es decir la maternidad deseada, debería ser una opción para todas las mujeres. La crianza no es una tarea sencilla y la responsabilidad total por otro individuo es una de las tareas más complejas y demandantes para un ser humano. Hacerse la pregunta: “¿quiero ser mamá en algún momento de mi vida?” y encauzar los planes hacia ese propósito, es un acto muy responsable que en muchas ocasiones puede lograrse en los tiempos que la mujer y su pareja disponen y desean.

Está claro que la vida y la cotidianidad de las mujeres que se convierten en mamás se transforma radicalmente, que el tiempo muchas veces parece escaparse entre las manos, que lograr balancear la vida profesional, la intimidad, la pareja, las ambiciones personales, la vida social y la crianza de un hijo parece un ejercicio de expertas malabaristas que cada tanto terminan con todas las bolas en el piso, mirando desconsoladas cómo perdieron el equilibrio en un segundo.

La mujer que es madre no debería sentir ninguna desventaja laboral frente a la que no lo es o frente al padre, pues la crianza debe ser una labor compartida donde cada uno pueda seguir desarrollando sus ambiciones personales sin tener que descuidar o posponerlas, al tiempo que se desempeñan en su rol de padres.

Pero la realidad es distinta y es injusta, empezando por la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres. Según el estudio realizado por el DANE en 2020, Brecha salarial de género en Colombia, los hombres ganan más que las mujeres en todos los casos: “Son más afectadas las mujeres rurales, las mujeres mayores, las mujeres con menores niveles educativos, las mujeres en unión libre y casadas, las mujeres con hijos/as y las mujeres indígenas”. Solo están fuera de este grupo las mujeres solteras.

Por esta razón, y muchas otras, algunas mujeres prefieren desarrollar la mayor parte de sus objetivos personales (pregrado, maestría, experiencia laboral, estudios en el exterior, viajes…) antes de convertirse en mamás. Por eso deciden posponer lo más posible ese momento que cambiará sus vidas.

Mauricio Herrera, jefe nacional de medicina materno fetal de Clínica Colsanitas, le dice a quienes están planeando postergar la maternidad que lo principal es evaluar el estado de salud: “Poner en una balanza los deseos y los riesgos. Si se trata de una mujer sana, sin comorbilidades, que no es sedentaria, que ha cuidado su salud sexual, tiene buenos hábitos alimenticios, tendrá mejores condiciones que una mujer que no ha llevado una vida tan saludable”.

Otro factor importantísimo para considerar antes de planear un embarazo es la edad, pues los óvulos maduran y envejecen con la mujer, y esto representa unos riesgos durante la gestación: “A partir de los 35 años aumenta la probabilidad de tener ciertas patologías como alteraciones cromosómicas, diabetes, alteraciones metabólicas y otro tipo de enfermedades. Todas las mujeres nacen con un número de óvulos programado para su vida. No se generan con el paso del tiempo, vienen dentro del cuerpo de la mujer desde su nacimiento, así que una mujer de 35 años tiene óvulos igual de maduros y el problema es que esas células pueden empezar a cambiar, a transformarse con el paso del tiempo”, afirma Mauricio Herrera.

MaternidadTardía CUERPOTEXTOPlanear la llegada de un hijo y decidir, concienzudamente, ser mamá, es decir la maternidad deseada, debería ser una opción para todas las mujeres.

¿Qué opciones hay para retrasar la maternidad más allá de la edad fértil recomendada?

El ginecobstetra Fernando Gómez, adscrito a Colsanitas y coordinador de la maestría de fertilidad de Unisanitas, explica estos procedimientos:

Congelamiento de óvulos. Este proceso se denomina vitrificación. Se almacenan los óvulos a menos 200 grados en nitrógeno líquido hasta por 25 años, aunque es razonable darles un destino antes de que cumplan cinco años congelados. Los óvulos se extraen del vientre en una cirugía. Al congelar los óvulos se frena el envejecimiento celular y esto garantiza que no cambia su fecundabilidad y además frena los riesgos asociados al envejecimiento celular.

• Congelamiento de embriones. Una pareja también puede congelar el embrión fecundado, es decir el óvulo y el espermatozoide. La OMS permite transferir un embrión en mujeres de máximo 50 años. Los embriones no pueden estar congelados más de cinco años.

• Fecundación con óvulos y esperma de donantes. Una mujer que no cuenta con una pareja y quiere ser madre puede acudir a una clínica de fertilidad y realizar una fertilización in vitro con un óvulo y un espermatozoide donados previamente. Los bancos de óvulos y esperma hacen un análisis previo de los donantes, revisando su información genética, para ofrecer a las pacientes donantes sanos. Estos no reciben un pago específico por su labor pero sí una incapacidad remunerada por el procedimiento al que fueron sometidos para hacer la donación de óvulos y esperma.

Antes de hacer la transferencia embrionaria se realiza la revisión de la cavidad uterina, para conocer el estado del útero en su interior y el patrón de forma del embrión. De ser necesario se realiza un diagnóstico genético preconcepcional para garantizar la salud del embrión.

Es clave entender que los hombres también deben chequear la salud de su cuerpo antes de someterse a cualquier procedimiento y analizar el estado de sus espermatozoides. La producción de estos se genera cada 70 días, pero su calidad se puede ver afectada por muchos factores. Los químicos, el computador en las piernas cerca de los testículos, el calor que produce estar sentado en una silla de cuero y la contaminación ambiental, entre otros.

Planear la maternidad es una excelente opción para las mujeres que deciden con responsabilidad y conciencia convertirse en madres. La medicina y la ingeniería genética siempre estarán disponibles para aquellas que han elegido este camino solas o acompañadas.

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El dato
La OMS permite transferir un embrión en mujeres de máximo 50 años.

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¿Qué tener en cuenta si el plan es embarazarse después de los 35 años?

La reserva folicular, es decir, la cantidad de óvulos presentes en el organismo de la mujer y su estado. Esto se consigue con un análisis de la hormona antimulleriana. Los avances de la medicina y la tecnología logran incluso determinar un estimado de años que le quedan a la mujer para tener un embarazo con los menores riesgos.

La menopausia en los familiares de primer grado. Lo más común es que la menopausia llegue a la mujer entre los 48 y los 51 años. Algunas mujeres presentan falla ovárica, es decir, tienen una menopausia precoz, antes de los 40 años. Es una condición familiar, por eso es importante revisar a qué edad les llegó la menopausia a la mamá y las hermanas, antes de tomar cualquier decisión.

Capacidad de juego de la mujer. Fernando Gómez considera importante la predisposición al juego ya que ésta va disminuyendo con la edad, al igual que la fortaleza física y los niños demandan juego desde que se levantan hasta que se acuestan. Este no es un factor menor porque los niños se educan a través del juego.


 *Periodista interesada en temas de familia, crianza y medio ambiente. Ig: coolmama. 

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Etiquetados con: Madres / Crianza / Maternidad / Mujeres / Fertilidad /

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