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Bienestar Colsanitas

¿Cómo cuidar el cuerpo y mantener la postura correcta en el trabajo?

El trabajo prolongado frente a un escritorio puede afectar la postura, la visión y los tendones. Explicamos cómo la ergonomía ayuda a mantener el cuerpo activo y saludable durante la jornada laboral.

Si tuviéramos que conducir un carro ajeno, lo primero que haríamos sería ajustar el asiento: altura, distancia al volante y ángulo del espaldar. Entendemos, casi de forma instintiva, que el vehículo debe adaptarse a nuestra anatomía para evitar fatiga o accidentes. Sin embargo, rara vez aplicamos esto mismo al sentarnos a trabajar durante horas en casa.

A menudo resignamos nuestra postura a espacios mal diseñados, y terminamos forzando el cuello, la espalda, los ojos y las muñecas. El dolor y la fatiga terminan convirtiéndose en el costo aceptado de la productividad.

“La ergonomía no consiste únicamente en mobiliario atractivo o costoso. Integra aspectos físicos, organizacionales y cognitivos. Su objetivo es garantizar que el trabajador cuente con un ambiente óptimo para ser productivo, y mantener al mismo tiempo el bienestar integral”, explica Olga Lucía Ramírez Villalba, fisioterapeuta y especialista en ergonomía de Ikea.

Fotografías: Cortesía de Ikea

La mejor postura siempre es “la siguiente”

La ergonomía no debe ser considerada únicamente cuando aparecen molestias. El dolor constante en el cuello y los hombros, la fatiga visual, el hormigueo en los brazos o las muñecas, el dolor lumbar o las dificultades de concentración son señales que indican la necesidad de ajustes.

“Peter Opsvik, diseñador noruego, señala que ‘la mejor postura es la siguiente’. Su enfoque parte de la premisa de que el cuerpo humano está hecho para moverse”, señala la especialista Ramírez. Por esto, antes de hacer cambios en el espacio de trabajo es recomendable consultar a un especialista. Si esto no es posible de inmediato, se sugiere iniciar por la silla. “Si la mesa no es ajustable, la prioridad es la silla, de la misma manera que se ajusta un asiento de vehículo para alcanzar los pedales”, añade.

La silla debe permitir mantener un ángulo de 90 grados en los codos. La pantalla del computador debe situarse a la altura de los ojos; si se utiliza un portátil, conviene apoyarlo en un soporte y emplear teclado y mouse externos. En caso de que los pies no alcancen el suelo, un apoyapiés resulta fundamental para mayor comodidad.

Fotografías: Cortesía de Ikea

Los cinco mandamientos de la ergonomía

La ergonomía va más allá del mobiliario, pues combina el diseño físico, la organización del trabajo y el cuidado cognitivo. “Es importante evaluar las rutinas, las pausas y la carga mental, además de los ajustes físicos”, explica Ramírez.

Estos son los cinco mandamientos para mantener un espacio de trabajo sano, según la fisioterapeuta Ramírez:

  1. Intente tener los elementos físicos necesarios: Silla ajustable, escritorio funcional y herramientas al alcance, para trabajar con comodidad y eficiencia.
  2. Cuide sus alternancias posturales: Haga pausas activas y estiramientos periódicos, esto le ayudará a prevenir la sobrecarga muscular y la fatiga.
  3. Tenga pausas de descanso y bienestar: Incorpore momentos para relajarse, como tomar un café, almorzar o simplemente moverse. No olvide tener momentos de descanso visual y muscular. Esto puede ayudarle a desbloquearse en momentos de estrés.
  4. Mantenga una buena iluminación y adecuada organización: Procure mantener la luz natural siempre que sea posible y reduzca las distracciones. Si hay vistas hacia árboles o montañas, puede aprovecharlas en sus pausas visuales.
  5. Escuche a su cuerpo: No normalice el malestar; cualquier dolor o incomodidad debe identificarse y corregirse a tiempo.

La incomodidad no debe ser una regla de vida. La ergonomía constituye la base para un espacio de trabajo saludable y productivo. Si se presentan problemas que afectan el rendimiento o la claridad mental, se recomienda revisar la rutina laboral o consultar a un profesional especializado.