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cambios hormonales infancia

Adrenarquia: las primeras señales hormonales antes de la pubertadl de niños y niñas hacia la pubertad

Ilustración
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Camilo Luna, pediatra de Colsanitas, explica esta etapa del desarrollo infantil que se presenta antes de la pubertad y en donde aparecen las primeras señales de maduración hormonal en niños y niñas.

Es un martes cualquiera y tu hijo de 10 años llega del colegio como un día corriente. Observas que está sudoroso —aunque es un día frío— y al preguntarle cómo le fue hoy, notas que no te contesta. Acto seguido, te acercas a su habitación para recoger el uniforme sucio y sientes un olor más fuerte de lo normal, mientras descubres que se ha puesto unos audífonos. Te detienes a pensar: “¿Qué le estará pasando a mi ‘niño’?”.

Tal vez ya no es un niño tan pequeño y está entrando a una nueva etapa: la adrenarquia, una etapa del desarrollo infantil en donde aparecen las primeras señales de maduración hormonal en niños y niñas, antes de la pubertad. De acuerdo con Camilo Luna, médico pediatra adscrito a Colsanitas, la adrenarquia se diferencia de la pubertad si la entendemos como el fenómeno hormonal inicial. La pubertad es, entonces, la etapa posterior a la adrenarquia y es en donde se dan los cambios físicos y emocionales más notorios, mientras que en la adrenarquia solo se ven algunos cambios leves y preliminares.

En términos más precisos, la adrenarquia es una fase en donde el sistema endocrino comienza a producir unas hormonas llamadas andrógenos. Más específicamente, lo que ocurre en esta etapa es una maduración funcional de las glándulas suprarrenales. Estas pequeñas glándulas endocrinas se encuentran ubicadas encima de cada riñón y son las encargadas de regular el estrés, la energía, la presión arterial, el metabolismo y precisamente una parte del desarrollo sexual (MedlinePlus). Así, estas son las que en la adrenarquia empiezan a producir los andrógenos, protagonistas en este periodo previo a la pubertad.

La adrenarquia generalmente empieza entre los 10 y 12 años, tanto en niños como en niñas. En ocasiones puede darse inclusive un poco antes, desde los ocho años en promedio. Las hormonas actúan en el cuerpo como mensajeros, explica el doctor Luna. Así, una vez se empiezan a producir, los andrógenos están enviando el mensaje de que está iniciando la fase de la adrenarquia.

Niños

Aumento del tamaño de los testículos 
Cambio de voz
Sudoración y/o mal olor corporal
Piel grasa y/o acné leve
Aparición de vello púbico y en otros lugares

Niñas

Aparición del botón mamario
Ensanchamiento de caderas leve
Aparición de vello púbico
Piel grasa y/o acné leve
Cabello más graso

Adicionalmente, Camilo Luna complementa explicando que con estos cambios físicos también se pueden experimentar cambios emocionales y mentales de manera paulatina, que vienen de cambios estructurales que se van a presentar en los circuitos cerebrales. Por ejemplo, los niños y niñas que estén atravesando esta etapa pueden volverse más retraídos, y además, pueden volverse un poco más arriesgados o sentirse atraídos por probar cosas nuevas.

Adrenarquia temprana y pubertad precoz

Cuando la adrenarquia se presenta antes de los 10 años —es decir, el fenómeno hormonal ocurre—, y posteriormente los cambios físicos mencionados también se adelantan, se considera una "pubertad precoz" y requiere evaluación médica, ya que puede tener implicaciones en el crecimiento y desarrollo. 

Por ejemplo, si un niño o niña se adelanta en su adrenarquia, generando una pubertad precoz, no quiere decir que va a presentar una enfermedad específica, pero sí se va a desencadenar un desarrollo acelerado —que será marcado al final con la menstruación en las niñas y el crecimiento de los testículos en niños—. Así, esta maduración temprana a los nueve o 10 años va a generar una aceleración en el crecimiento, pero como es en una etapa muy prematura, lo que ocurre es que puede llegar hasta los 10 o 12 años y quedarse en ese estado. “Es decir, el niño o niña que entre a una etapa de adrenarquia temprana y pubertad precoz, después de estirarse de manera muy rápida en poco tiempo, es posible que al final quede en una talla más pequeña de lo que podría ser de acuerdo a su genética”, expone Camilo.

Otras consecuencias futuras, además de la aceleración en el desarrollo y crecimiento, tienen que ver con alteraciones endocrinas que se pueden desarrollar más adelante, por eso es importante que en estas etapas previas los padres acudan al pediatra, quien a través de exámenes hormonales determinará en qué fase se encuentra el niño o niña.

Causas de la adrenarquia anticipada

Los motivos que pueden llevar a un niño o niña a la etapa de adrenarquia anticipada y pubertad precoz pueden ser: alguna alteración o enfermedad adicional que debe determinar el pediatra, o por causa de los disruptores endocrinos que se encuentran en el medio ambiente. 

Los disruptores endocrinos, son las sustancias a nuestro alrededor que pueden inducir a que los niños y niñas experimenten cambios hormonales antes de tiempo. Estos se pueden encontrar en diversos elementos de uso diario como:

  • Pesticidas e insecticidas.
  • Sustancias decolorantes.
  • Plásticos como el bisfenol A o el BPA.
  • Cosméticos.
  • Envases de comida.
  • Productos de limpieza.

Acompañar a los niños sin acelerar procesos

Si estamos atentos a los signos de adrenarquia anticipada y pubertad precoz podremos consultar al pediatra si vemos algo diferente o alarmante. “Una vez el médico realiza los exámenes hormonales, estudiará el caso y determinará si el niño o niña necesita un tratamiento específico de frenos pudorales, es decir, un plan para que el desarrollo vuelva a su tiempo natural, o que recomiende un seguimiento de hábitos saludables”, explica Camilo Luna.

En este segundo caso, el objetivo es que los padres acompañen a sus hijos en la búsqueda de hábitos sanos: buenos ciclos de sueño y vigilia, una alimentación balanceada y nutrición con pocos colorantes, evitar los azúcares en exceso y la comida procesada, ejercicio regular y manejo del estrés. Asimismo, se recomienda evitar el uso de tintes de pelo, esmaltes en las uñas y maquillaje antes de tiempo. 

De igual manera, es importante regular la exposición a pantallas, no porque tengan una influencia directa en el desarrollo, sino porque puede influir en los niveles de cortisol, explica el Dr. Luna. Si los niños y niñas están menos expuestos a pantallas y realizan más actividad física, tendrán un cortisol más bajo que se traduce en la relajación del sistema nervioso autónomo, que al final va a impactar en su desarrollo, generando bienestar y calidad de vida.

Alrededor de la adrenarquia temprana y la pubertad precoz existen algunos mitos comunes, como por ejemplo, creer que un desarrollo más temprano puede implicar mayor madurez o inteligencia, lo cual no es cierto. Lo que recomienda el Dr. Luna es acompañar a los hijos e hijas a través de una crianza amorosa, sin forzar o acelerar los procesos, teniendo en cuenta que es importante consultar al pediatra cada cierto tiempo, en caso de tener inquietudes o de observar algunas de las señales mencionadas.

“Hacer crecer a nuestros hijos antes de tiempo o hacerlo más lento no es saludable, hay que dejar que cada etapa se dé dentro de sus marcos biológicos y fisiológicos”, finaliza el pediatra.

María Juliana Pacheco Blel

Escritora y comunicadora, apasionada por los temas de desarrollo personal. Autora del libro Un Lugar en el Mundo.