Correr en Bogotá no es igual que correr en cualquier otra ciudad: la altura aumenta la radiación ultravioleta, y una media maratón significa exponer la piel varias horas seguidas al sol, sudor y roce. La dermatóloga Carolina Pozzobon y la corredora Lina Mar Suárez, líder de la comunidad ISDIN Runners, explican qué le pasa realmente a la piel durante una carrera como la Media Maratón de Bogotá (MMB) y cómo prepararla.
Una carrera como la Media Maratón de Bogotá pone a prueba las piernas y los pulmones, pero también la piel, que pasa horas expuesta al sol, al sudor y al roce sin que la mayoría de los corredores le preste demasiada atención. Sin embargo, la dermatóloga Carolina Pozzobon, lo resume así, “el riesgo más relevante para un corredor es la exposición a radiación ultravioleta, el principal factor de riesgo para cáncer de piel y fotoenvejecimiento”.
En Bogotá ese riesgo no es el mismo que en cualquier otra ciudad. A más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, hay menos atmósfera filtrando los rayos UV, así que la piel recibe más radiación incluso en días nublados, cuando parece que no hay sol.
Pero la radiación no es lo único que enfrenta la piel durante una carrera larga. El sudor y la humedad favorecen la irritación y el roce en zonas como axilas, ingles, pezones y la cara interna de los muslos. “El viento seca y altera la barrera cutánea, sobre todo en labios y rostro. Y la combinación de sudor, calor y ropa ajustada suele derivar en brotes de acné o foliculitis. Quienes tienen piel sensible, rosácea o dermatitis atópica notan además que el ejercicio intenso puede exacerbar esas condiciones”, explica la doctora.
El dato que pocos conocen
Los atletas de resistencia acumulan más radiación UV con el tiempo que la población general, lo que aumenta el riesgo de lesiones precancerosas y cáncer de piel. La fotoprotección es tan importante como la hidratación, el descanso y la nutrición durante el entrenamiento.

Los errores que más se repiten
Con tantos frentes de exposición, no sorprende que el error más común entre corredores no sea de conocimiento, sino de falta de hábitos de autocuidado de la piel. Lo dice Lina Mar Suárez, maratonista y líder de la comunidad ISDIN Runners, “correr bajo el sol no sólo deshidrata el cuerpo, también deshidrata la piel, por lo que una rutina de skincare completa importa tanto como el protector solar que nunca se puede olvidar”.
Esa rutina, explica Lina Mar, “empieza con una buena limpieza para que el sudor y los productos no tapen los poros, sigue con hidratación en zonas expuestas como labios, contorno de ojos y cuello, y se cierra con fotoprotección que se refuerza cada dos o tres horas de entrenamiento”. También insiste en algo que muchos corredores subestiman: protegerse aunque el día esté nublado o el entrenamiento sea muy temprano. "Es clave protegernos siempre, incluso cuando llueve", dice, y recuerda las zonas que casi nadie cubre: orejas, párpados y labios.
Qué buscar en un protector solar si vas a entrenar varias horas
Ese hábito de reforzar la protección tiene una razón técnica detrás. Desde la evidencia científica, explica Pozzobon, el protector solar ideal para deporte debe cumplir varias condiciones a la vez: protección de amplio espectro (UVA, UVB e infrarrojo), un FPS 50 o superior, resistencia al agua y al sudor, que no irrite los ojos, y una textura ligera y no comedogénica. Si el entrenamiento dura más de dos horas, la reaplicación deja de ser opcional, y ahí las presentaciones en barra o stick facilitan el proceso a mitad de recorrido.
Esa lógica de protección constante es la misma que aplica ISDIN, la marca de fotoprotección que acompaña a los corredores. Para el rostro, Fusion Water MAGIC by Alcaraz SPF 50, un fotoprotector facial de textura ultraligera y efecto refrescante desarrollado junto al tenista Carlos Alcaraz para uso deportivo: resistente al sudor, sin residuo graso y evaluado bajo control oftalmológico para no irritar los ojos. Para el cuerpo, especialmente en zonas con vello como brazos y piernas, Fusion Gel Sport Wet Skin SPF 50, formulado con tecnología Wet Skin que permite aplicarlo sobre piel húmeda por sudor o agua sin perder protección.

Es clave no olvidar la fotoprotección física: gorra, gafas con filtro UV, manga larga si es posible, y entrenar antes de las 9 a.m. o después de las 3 p.m. para evitar el pico de radiación.
¿Qué hacer con la piel después de cruzar la meta?
La protección no termina en la línea de meta. La recuperación, dice la doctora Pozzobon, empieza con una limpieza suave que retire el sudor, el sebo y los contaminantes ambientales, seguida de un hidratante con ingredientes reparadores como ceramidas, glicerina o pantenol.
Pero hay una zona que merece especial atención después de recorrer 10 o 21 kilómetros: los pies. La fricción constante, la humedad acumulada y el impacto repetitivo suelen provocar resequedad, engrosamiento de la piel e incluso pequeñas fisuras. Por eso, además de revisar pies y uñas para detectar ampollas o lesiones a tiempo, los especialistas recomiendan incorporar una hidratación específica que ayude a restaurar la barrera cutánea y mantener la piel flexible. Ingredientes como la urea han demostrado ser especialmente útiles para mejorar la hidratación de las zonas más secas y sometidas a desgaste, como los talones y la planta del pie.
En ese sentido, productos formulados con urea, como los de la línea Ureadin, pueden convertirse en un aliado dentro de la rutina de recuperación post carrera, ayudando a devolver confort e hidratación a una de las partes del cuerpo que más trabaja durante una media maratón.
También recomienda también revisar pies y uñas para detectar a tiempo ampollas o lesiones, y usar medio número más de calzado si hubo trauma en carreras anteriores. Si hubo exposición solar intensa, mejor evitar sustancias irritantes o procedimientos estéticos esos días, y priorizar la hidratación.
Hay un dato que la dermatóloga considera clave y que pocos corredores conocen: distintos estudios muestran que los atletas de resistencia acumulan más radiación ultravioleta a lo largo del tiempo que la población general, lo que se traduce en mayor prevalencia
de lesiones precancerosas como las queratosis actínicas, y también de cáncer de piel. Por eso, insiste, la fotoprotección no es un extra. Es una medida preventiva tan importante como la hidratación, el descanso y la nutrición durante el entrenamiento.

Una comunidad que entrena junta, no solo el día de la carrera
ISDIN Runners es la comunidad de corredores que ISDIN impulsa en Colombia como parte de una apuesta global de la marca por el deporte y la actividad física. En Bogotá se traduce en entrenamientos guiados, encuentros sobre alimentación y fotoprotección, y un grupo que se prepara para carreras exigentes como la MMB. Para Lina Mar, ese es justamente el valor de la comunidad “no es solo un consejo suelto antes de la carrera, sino la constancia de entrenar, cuidarse y aprender en equipo durante meses”.
La Media Maratón de Bogotá 2026 se corre el domingo 26 de julio, con salida y llegada en el Parque Simón Bolívar, y reúne cada año a más de 40.000 corredores de más de 60 países en dos distancias: los 21,097 kilómetros de la media maratón y los 10 kilómetros de la carrera recreativa. Con sello Platino de World Athletics desde 2009, es una de las carreras más importantes de América Latina, y este año vuelve a tener entre sus figuras internacionales a Benson Kipruto, tercero en la maratón de Boston. "Para mí es esa carrera fundamental que todos los corredores debemos incluir en el calendario deportivo", concluye Lina Mar.

Guía infalible: piel protegida en la MMB
Antes de correr
- Aplica protector solar aunque el día esté nublado, lluvioso o el entrenamiento sea muy temprano.
- Busca FPS 50 o superior, resistente al agua y al sudor, textura ligera y que no irrite los ojos.
- No olvides orejas, párpados y labios.
Durante el recorrido
- Reaplica cada dos o tres horas de entrenamiento, más aún si dura más de dos horas seguidas.
- Usa fotoprotección física: gorra, gafas con filtro UV y manga larga si es posible.
- Entrena antes de las 9 a.m. o después de las 3 p.m. para evitar el pico de radiación.
Después de cruzar la meta
- Limpieza suave para retirar sudor, sebo y contaminantes ambientales.
- Hidratante con ceramidas, glicerina o pantenol para restaurar la piel.
- Revisa pies y uñas para detectar ampollas o lesiones a tiempo.




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