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l running: un viaje de paciencia y autoconocimiento

La ortopedista de Colsanitas, Valeria Latorre, empezó a correr hace dos años. Como apasionada del deporte y especialista en la salud del sistema muscular y esquelético, comparte los principales hallazgos que le ha traído esta práctica.

Yo empecé a correr de forma ocasional, con el objetivo de mover mi cuerpo y ser más activa. Sé que mi cuerpo es una máquina maravillosa, con muchas capacidades y esto me motivó a exigirle más, pero a la vez cuidarlo. Y con el paso de los días y de los kilómetros recorridos, me di cuenta de todos los beneficios que traía esta disciplina a mi vida. Se convirtió en un espacio de paz mental y tranquilidad en medio del estrés y ajetreo diario. 

El running para mí es terapia, es una forma de conectar física y mentalmente con mi interior. Es mi recordatorio de que los grandes resultados no nacen de la perfección, sino de la capacidad de seguir adelante un paso a la vez. 

Y a mi consultorio llegan muchas personas queriendo una guía para empezar a correr. Así que lo primero que les recomiendo es que alimenten su interés, consigan el calzado adecuado (para evitar lesiones) y hagan una valoración médica integral que identifique factores de riesgo cardiovasculares y osteomusculares. Hoy el running se puede considerar una moda, sin embargo, no se debe tomar a la ligera. Es un deporte que requiere adaptación cardiovascular y neuromuscular. 

Algunos de los errores más frecuentes de las personas que empiezan a correr sin preparación son: ignorar las señales del cuerpo, subestimar dolores,  automedicarse, saltarse el proceso por querer avanzar más rápido, no realizar entrenamiento de fuerza. Y el error más frecuente al practicar running es creer que es solo sumar kilómetros. El entrenamiento de fuerza es fundamental para evitar lesiones.

"Los grandes resultados no nacen de la perfección, sino de la capacidad de seguir adelante un paso a la vez."

No se trata de correr todos los días lo más rápido que nos den las piernas, para mejorar se debe descansar. Dormir bien disminuye los niveles de estrés oxidativo y recarga las reservas de energía muscular. Recuerda que las comparaciones son innecesarias. El camino del running es personal, cada organismo responde diferente a los estímulos.

Un cuerpo que empieza a correr se va transformando. Con el tiempo, el cuerpo se vuelve más eficiente, mejora la condición cardiovascular, pues el corazón aumenta la capacidad de bombeo, los pulmones optimizan el intercambio de oxígeno, aumenta la resistencia, fortalece músculos, tendones y huesos. El organismo progresivamente aprende a utilizar mejor la energía, esto se traduce en mayor capacidad para realizar actividad física con menos sensación de fatiga. El running nos aporta beneficios en nuestra movilidad diaria. Además, a nivel psicológico ayuda a aliviar el estrés, la ansiedad y hasta disminuye el riesgo de generar enfermedades como depresión. 

Aquellos que se mantienen y progresan en el running no son los más talentosos, sino aquellos que entienden que correr es una construcción diaria y no una meta a corto plazo. 

Así que si lo tienes en tu lista de deseos, ¡anímate!

Este texto hace parte de la columna "¡A correr!", publicada en la edición 206 de la revista impresa Bienestar. Encuéntrela completa aquí

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