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Candlelight

Candlelight: una experiencia luminosa para bajar el ritmo y escuchar

En Encuentros con el Bienestar asistimos a Candlelight, la experiencia inmersiva que ha transformado la manera de vivir la música en vivo en más de 150 ciudades del mundo desde 2019. En Bogotá, este recital a la luz de las velas atrae a quienes buscan bajar el ritmo y reconectar con la música desde otro lugar.

En Encuentros con el Bienestar asistimos a Candlelight, la experiencia inmersiva que ha transformado la manera de vivir la música en vivo en más de 150 ciudades del mundo, desde 2019. En Bogotá, este formato ha encontrado un público especialmente sensible, curioso y dispuesto a entregarse al asombro. Para entender qué hace tan especial este recital a la luz de las velas conversamos con Eloísa Marenco, parte del equipo que lidera la experiencia en Latinoamérica y Canadá.

Desde el primer momento, Candlelight se vive como una puesta en escena cuidadosamente orquestada. Miles de velas reales o LED, según el recinto, iluminan iglesias, auditorios, teatros, salones antiguos o espacios contemporáneos, convirtiéndolos en escenarios íntimos y cálidos. Esta atmósfera no es un mero detalle estético: es la puerta de entrada a un estado distinto. La luz tenue invita a bajar el ritmo, a disponer el cuerpo y la atención, a escuchar sin distracciones. “La iluminación transforma el espacio y permite que el público viva la música desde una nueva perspectiva”, explica Eloísa.

¿Qué encontrará en un recital de Candlelight?

El formato está diseñado para ser breve, profundo y accesible. Los conciertos duran alrededor de 60 minutos y están interpretados por músicos profesionales: solistas, cuartetos de cuerdas y ensambles de cámara que están ubicados en un escenario rodeado por velas.

No hay presentadores ni interrupciones: todo fluye como un pequeño ritual contemporáneo. El público ingresa, se acomoda en silencio, las luces se atenúan y las velas se encienden simultáneamente. En algunos programas, una anfitriona o anfitrión ofrece una breve introducción que contextualiza la obra o al artista homenajeado, pero el protagonismo es absoluto de la música. El propósito: permitir que quienes asisten se desconecten de lo externo y entren en un estado de contemplación guiado por la luz y el sonido.

Para Eloísa, el corazón de Candlelight es el impacto emocional. El formato busca generar momentos de contemplación y disfrute profundo. “La fusión entre la música y la luz de las velas genera un impacto emocional muy potente. Cada concierto está diseñado para despertar sensaciones distintas: nostalgia, alegría, asombro”, cuenta. Es una experiencia que da permiso para sentir sin prisa.

Esta experiencia funciona como un refugio cultural en medio de la ciudad: una hora para volver al cuerpo, a la respiración y a uno mismo.

Cortesía - Candlelight
Cortesía - Candlelight

El repertorio: de Vivaldi a Taylor Swift

La programación es amplia, diversa y pensada para resonar con cada ciudad. El equipo de curaduría de Fever, plataforma de entretenimiento en vivo detrás de la experiencia, combina la excelencia artística con los gustos locales. Por eso, en un mismo calendario pueden convivir tributos a Vivaldi, Mozart o Beethoven; conciertos dedicados a Queen, The Beatles, Coldplay, ABBA, Taylor Swift, Adele o Ed Sheeran; programas temáticos como Clásicos del rock, Hits del pop latino, recitales especiales de San Valentín, Navidad o Halloween y propuestas tipo “versus” que ponen en diálogo estilos y artistas.En Colombia, la respuesta ha sido especialmente entusiasta. “La conexión emocional ha sido increíble y los músicos locales tienen un talento y una sensibilidad que elevan cada presentación”, destaca Eloísa. Esa acogida ha impulsado una programación en expansión: recitales navideños, clásicos del vallenato, tributos como el de la serie Bridgerton en colaboración con Netflix y Shondaland, y otras nuevas propuestas que dialogan con la diversidad musical del país.

dialogan con la diversidad musical del país. ¿Qué hace diferente a Candlelight en Latinoamérica?

Eloísa lo resume en dos palabras: calidez y energía. Aquí el público no solo escucha: vibra. “En Latinoamérica hay una pasión y una conexión profunda con la música. Cada ciudad imprime su propio sello”, afirma. La diversidad cultural permite crear conciertos auténticos, pensados para resonar con la identidad de cada lugar.

Candlelight no pretende ser una actividad terapéutica, pero inevitablemente genera bienestar. Hay algo reparador en entrar a un recinto oscuro, ver encender las velas y dejar que las primeras notas llenen el espacio. Es un gesto de pausa que, por unos instantes, desacelera la vida cotidiana y la rutina citadina.

Cortesía - Candlelight

Para consultar los próximos conciertos o revisar la programación por ciudad, haga click aquí.

*Encuentros con el Bienestar es una serie de formato audiovisual en la que exploramos y compartimos lugares y experiencias que promueven espacios para salir de la rutina, del contexto de la ciudad, o que impulsan la transformación social, los  momentos para la familia, el bienestar y la tranquilidad. Puede ver este y otros episodios en nuestro perfil de Instagram.