La música en vivo debe ser una experiencia sin barreras. Con el programa 'Páramo para todxs', la nueva edición del Festival Cordillera alista una logística pensada para garantizar el acceso, la movilidad y el disfrute de todas las personas. Te contamos cómo funcionará la infraestructura inclusiva en el Parque Simón Bolívar.
Los próximos 12 y 13 de septiembre, el Parque Simón Bolívar se transformará nuevamente en el epicentro de la música latinoamericana. El Festival Cordillera 2026 regresa con un cartel que abarca desde el rock, el reggae y el funk, hasta los ritmos tradicionales del continente. Serán dos jornadas pensadas para cantar, bailar y celebrar la diversidad musical, pero, sobre todo, para crear un espacio donde cabemos todos.
Para quienes conviven con limitaciones de movilidad o condiciones particulares, asistir a eventos multitudinarios suele generar interrogantes sobre la infraestructura. En respuesta, la organización ha fortalecido la iniciativa Páramo para todxs, un protocolo de medidas diseñado para brindar una experiencia segura y cómoda a personas con discapacidad, movilidad reducida (permanente o temporal) y neurodivergencia.
“Desde Páramo, uno de los pilares fundamentales es la inclusión en todos los sentidos. La idea es que sea un espacio ameno, que todos quepamos en él, porque el festival es de todos y todos deben ser bienvenidos”, destaca María Catalina Orjuela, directora de sostenibilidad de Páramo Presenta.

Descubre cómo la cultura y el cuidado del planeta se unen en la apuesta por la música y sostenibilidad en el Festival Cordillera.
Planificación previa: la clave del acceso
Para garantizar una atención adecuada, las personas con requerimientos específicos de movilidad o accesibilidad deben realizar un registro previo, disponible en el sitio web oficial y en las redes sociales del festival.
En este formulario, los asistentes registran sus datos de contacto, la localidad de su boleta, el tipo de condición o necesidad puntual y las posibles barreras de entorno que prevén encontrar. Asimismo, se detallan allí las condiciones de ingreso para sus acompañantes.
Este proceso resulta determinante para la logística del evento, pues permite dimensionar los recursos requeridos, habilitar el acompañamiento necesario y asegurar la disponibilidad de los servicios adaptados durante las dos jornadas.

Facilidades y logística durante el evento
Desde el ingreso al Parque Simón Bolívar, las personas con movilidad reducida y sus acompañantes dispondrán de accesos exclusivos y preferenciales para agilizar la entrada y evitar aglomeraciones.
“Buscamos ofrecer la mayor cantidad de facilidades para que el público pueda desplazarse e ingresar sin contratiempos. Lo más importante es hacer de este un espacio verdaderamente inclusivo”, añade Orjuela.

Una vez dentro del predio, la infraestructura contempla:
- Rutas adaptadas: Senderos habilitados para facilitar el tránsito de sillas de ruedas y cochecitos a lo largo del parque.
- Plataformas de visibilidad: Zonas elevadas en cada escenario, destinadas a garantizar una vista despejada del espectáculo.
- Servicios preferenciales: Baterías sanitarias adaptadas de uso exclusivo.
- Personal capacitado: Equipo logístico dedicado a la orientación, apoyo y asistencia continua.

Después del festival
En el prerregistro, las personas podrán indicar si desean ser contactadas tras la finalización del festival para brindar su retroalimentación al equipo logístico sobre la experiencia.
Acceder a la cultura es un derecho fundamental. Iniciativas como esta demuestran que la música en vivo puede y debe disfrutarse en igualdad de condiciones. “Todos deben tener el derecho a vivirlo, porque es una experiencia que de verdad vale la pena. El Festival Cordillera es de todos”, concluye María Catalina Orjuela.





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