El abecé de la cirugía plástica

Por: / Noviembre 2021

Elegir al médico cirujano, estético o reconstructivo, es una tarea de cuidado. Los cursos aislados de estética no son suficientes para enfrentar la complejidad de un proceso quirúrgico.

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e acuerdo con cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética, ISAPS, en 2019 Colombia fue el tercer país de la región con más cirugías plásticas realizadas, después de Brasil y Argentina. Aunque con el coronavirus, se calcula que el volumen de procedimientos cayó en más del 50 % por las restricciones de la pandemia y la ocupación de las UCI, desde octubre del año pasado las intervenciones han venido aumentando de nuevo.

La cirugía plástica es un campo amplio que además de incluir la cirugía estética o cosmética, incluye también la cirugía plástica reconstructiva, que implica la reparación quirúrgica de deformidades congénitas y la corrección de defectos postraumáticos.

Por todo lo anterior, las consideraciones para elegir un cirujano plástico confiable deben ser iguales en ambos casos. En realidad, las mismas para tener en cuenta a la hora de realizarse cualquier intervención quirúrgica. “No hay que olvidar que las cirugías plásticas tienen los mismos riesgos de cualquier operación”, explica Catherine Barón, cirujana plástica reconstructiva y estética adscrita a Colsanitas.

Para empezar, es necesario que el cirujano plástico, estético y reconstructivo, tenga un título en medicina avalado en Colombia, además de ser especialista en cirugía plástica y estar en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud del Ministerio Salud, Rethus, que certifica que ha cumplido con los requisitos para ejercer la profesión en el campo de la salud. Idealmente, el cirujano debería pertenecer a la Sociedad Colombia de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, SCCP.

Pertenecer a la SCCP es importante pues para ello los médicos deben someter su hoja de vida, su título y entrenamiento al análisis de la Sociedad, que también les exige una permanente actualización científica. En su página web, la SCCP advierte que los cursos aislados de estética con los que cuentan algunos profesionales no son suficiente para enfrentar la complejidad de un proceso quirúrgico, por lo cual los pacientes deben ser cuidadosos con este punto.

En cuanto a la valoración médica que contempla una cirugía plástica, la doctora Barón señala la importancia de que ésta se haga de manera presencial y no por otra vía ni por redes sociales. Si se hace de manera virtual porque el paciente no está en la ciudad, se debe hacer después una cita en persona. En esta valoración el cirujano debe determinar las condiciones de salud del paciente y sus antecedentes médicos, pero también el estado actual del tejido que necesita la intervención, pues puede haber procedimientos que resulten inviables desde el punto de vista funcional.

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El dato:

El volumen de procedimientos cayó en más del 50 % por las restricciones de la pandemia y la ocupación de las UCI.

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Si el médico considera que el paciente y las condiciones son aptas, el segundo paso será obtener exámenes de laboratorio para corroborar su situación, así como evaluar las condiciones preexistentes que pueda haber. “Si hay enfermedades crónicas, éstas deben estar controladas según el tratamiento médico recomendado”, explica la cirujana. “En algunos casos se debe tener el aval del especialista correspondiente. Finalmente, el paciente debe ser valorado por el anestesiólogo”.

La clínica en la cual se va a llevar a cabo la cirugía se debe escoger según la complejidad del procedimiento. Hay intervenciones que deben realizarse en una institución nivel 4 donde hay disponibles unidades de cuidados intensivos. Es el caso de las microcirugías reconstructivas, que pueden durar de seis a ocho horas.

También hay cirugías de baja complejidad que pueden ser ambulatorias, y en las que no es necesario contar con UCI, o intervenciones menores que pueden ser realizadas en salas de procedimientos, como por ejemplo biopsias de piel o tumores tópicos que pueden ser removidos con anestesia local. Pero es importante aclarar que ninguno de estos procedimientos debería llevarse a cabo en un consultorio: “Los consultorios no son aptos para realizar cirugías”, enfatiza la médica.

Con respecto al postoperatorio, la doctora Barón explica que es fundamental seguir las indicaciones del cirujano tratante y asistir a los controles puntualmente.

También es importante señalar que, en general, el proceso de cicatrización dura aproximadamente un año, por lo cual el paciente se va a demorar en apreciar los resultados finales. “Las cicatrices son rojas y duras los tres primeros meses, pero con el tiempo el cuerpo se desinflama y la piel se acomoda”. Esto significa que el médico cirujano también debe prever el comportamiento de los diferentes tejidos a largo plazo. Una razón adicional para elegir a su médico cirujano con mucho cuidado.

ABC CUERPOTEXTOLos cirujanos deben pertenecer a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva.

Cirugía estética y cirugía reconstructiva

La cirugía plástica estética se realiza para que un paciente se vea y se sienta mejor, la cirugía plástica reconstructiva apunta a restaurar la forma y funciones normales de tejidos del cuerpo que puedan haber sido afectados por enfermedades como el cáncer, infecciones, accidentes o también malformaciones en el vientre materno.

Cuando estos defectos y deformidades tienen una repercusión funcional en la salud del paciente, su intervención se vuelve competencia de la cirugía plástica reconstructiva, un campo de la medicina cubierto por el portafolio de Colsanitas.

“Si un paciente quiere corregir una cicatriz que tiene en la frente porque se cayó cuando era chiquito se considera que su cirugía plástica es estética”, explica Catherine Barón. “Pero si la cicatriz que tiene por una mordedura de perro, por ejemplo, le dificulta la vista, su intervención se consideraría parte de la cirugía reconstructiva, pues le estaría generando una limitación funcional”.

Las técnicas quirúrgicas empleadas en ambas ramas, sin embargo, son las mismas. Ambas prácticas requieren de un conocimiento superior de la anatomía y su funcionalidad. Las técnicas quirúrgicas en los dos campos pueden incluir la transferencia de tejidos de un lugar del cuerpo a otro, la reconexión de venas y nervios y, en ocasiones, el uso de prótesis u otros materiales, como prótesis de silicona en la reconstrucción del seno, matrices de colágeno bovino o porcino para la cobertura cutánea, o tubos de ácido poliláctico para reconstruir los nervios.

De acuerdo con la doctora Barón, algunas de las cirugías plásticas reconstructivas más frecuentes suelen ser las relacionadas con el seno después del cáncer, pero también las de reducción por hipertrofia mamaria (senos muy grandes que pueden causar dolor de espalda). Otras cirugías reconstructivas frecuentes están relacionadas con la piel —por cáncer, accidente o quemadura—, con el paladar hendido en los niños y con la rehabilitación de extremidades, incluida la mano.

 

* Periodista independiente.

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