Frente a la emergencia que impacta a varias regiones de Colombia, las muestras de solidaridad y el esfuerzo incansable del personal de salud han demostrado que el cuidado mutuo es la fuerza más valiosa para salir adelante. Ivonne Orozco Vasconsellos destaca cómo la unión y la resiliencia sostienen la esperanza de un país en recuperación.
Han sido días muy difíciles para nuestro país. El sismo que azotó a Colombia el pasado 10 de agosto afectó drásticamente las regiones de Chocó, Caldas, Valle y el Eje Cafetero. Un dolor que nos confronta, sin duda, pero también nos revela el lado más empático de los humanos. Ver largas filas de personas en Cali, pasando escombros de mano en mano para contribuir en un rescate. Entender que un garaje pequeño de una casa en Manizales se puede convertir en un enorme centro de acopio y llenarlo de cobijas, de latas, de pañales. Escuchar los cantos de los chocoanos cuando de entre los techos caídos de una casa sale una mujer con su hijo en brazos.
La naturaleza nos puso frente a frente con la tragedia y nos comprobó también que en los corazones colombianos late un sentimiento capaz de sanar muchas de las grietas que hoy nos entristecen: el cuidado de los otros. Y lo hemos comprobado al ver cómo nuestros médicos, enfermeras, fisioterapeutas, psicólogos no se detienen aun cuando sus manos no se sostienen con tanta firmeza, porque también padecen el dolor de sus pérdidas, de su entorno, pero su vocación de servicio los hace resilientes. Su filosofía les impide detenerse.
Gracias por priorizar la cura en el hombro de quien más lo necesita. Gracias por cada acto de contención emocional, por el respeto con el que hablan con los damnificados. Nos llena de orgullo contar con profesionales capaces de convertir sus manos en aliento y cura para los colombianos.
En este momento nuestra prioridad son las emergencias que se presentan en las ciudades más afectadas, por eso algunas citas no prioritarias de nuestros usuarios están siendo reasignadas, para contar con el personal suficiente y así atender a los más afectados por el sismo. Por eso, si recibes alguna llamada invitándote a reagendar una cita ya programada recuerda que estamos atendiendo una emergencia nacional y que estamos comprometidos con la recuperación de nuestro país.
En los momentos más difíciles que atravesamos los seres humanos, cuidar de otros es una de las formas más poderosas de sostener la esperanza. Vamos a recuperarnos juntos porque los colombianos unidos somos invencibles.





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