De la ceremonia del té en Japón a las cafeterías del mundo, el matcha se ha convertido en uno de los ingredientes más populares del bienestar actual. ¿Qué lo hace diferente y qué dice realmente la ciencia sobre sus beneficios?

El matcha es un tipo de té verde en polvo elaborado a partir de hojas de Camellia sinensis cultivadas bajo sombra y luego molidas finamente. A diferencia del té verde tradicional, en el que las hojas se infusionan y se descartan, el matcha se consume en su totalidad, lo que concentra sus compuestos bioactivos.
Su creciente popularidad responde tanto a su historia como a su perfil nutricional. Como explica la doctora Andrea Mosquera, nutricionista adscrita a Colsanitas, “nutricionalmente, el matcha es una forma más concentrada de té verde”, lo que aumenta la ingesta de antioxidantes y otros componentes clave.

Origen
El matcha tiene sus raíces en China, pero fue en Japón donde se desarrolló y perfeccionó su cultivo y preparación, especialmente dentro de la ceremonia del té (chanoyu), una práctica que combina estética, disciplina y espiritualidad.
Desde el siglo XII, monjes budistas lo utilizaban para mantenerse alerta durante la meditación. Su consumo se asociaba con un estado de calma y concentración que hoy también está siendo estudiado desde la nutrición.

Aportes nutricionales
El matcha contiene diversos compuestos bioactivos, entre los que destacan las catequinas (especialmente el galato de epigalocatequina o EGCG), la cafeína y la L-teanina. “Estas sustancias actúan en conjunto para ofrecer protección celular, energía sostenida y un efecto de calma y concentración”, señala Mosquera.

- Antioxidantes (catequinas, especialmente EGCG): contribuyen a neutralizar radicales libres y reducir el estrés oxidativo.
- Cafeína: aporta energía y mejora la concentración, aunque en menor cantidad que el café.
- L-teanina: favorece la relajación sin generar somnolencia y modula el efecto de la cafeína.
Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH), los beneficios de estos compuestos han sido ampliamente estudiados, aunque sus efectos dependen del consumo regular y del contexto general de la dieta.
Consumo
“Se recomienda entre una y dos tazas al día para obtener beneficios sin exceso de cafeína”, afirma la doctora Mosquera. Algunas personas deben moderar su consumo, como quienes tienen hipertensión, problemas cardíacos o mujeres embarazadas.
Además, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), el consumo excesivo de cafeína puede generar efectos como insomnio, ansiedad o palpitaciones.
¿Cómo consumirlo?
El matcha puede consumirse de distintas formas. En su preparación tradicional (70–80 °C) conserva mejor sus propiedades. En latte, su sabor es más suave, aunque la absorción de antioxidantes puede disminuir ligeramente. También puede añadirse a batidos, evitando el exceso de azúcar.



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