Várices: mitos y realidades

Por: / Octubre 2021

La enfermedad varicosa es más común de lo que todos creemos. Un experto en el tema explica en qué consiste la enfermedad, cómo se presenta y cómo se trata.

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as venas llevan la sangre de todos los órganos al corazón, muchas veces en contra de la gravedad. Existen varios mecanismos por los cuales la sangre se impulsa desde las piernas hasta el corazón: la contracción de los músculos y la compresión en la planta del pie, el flujo arterial y la presión negativa que producen los pulmones al respirar. Además, las venas tienen unas válvulas que evitan que la sangre que va subiendo se devuelva como consecuencia de la fuerza de gravedad. Estas válvulas son como compuertas: cuando la sangre pierde impulso se cierran, evitando que la sangre baje. Cuando estas válvulas se dañan, la sangre tiene un flujo bidireccional, es decir, sube y baja acumulándose y creando nuevas vías de drenaje, se dilatan y forman las conocidas várices.

Este funcionamiento alterado (el flujo bidireccional, ascendente y descendente) produce acumulación de sangre, generando inflamación de las piernas (edema), pesadez, cansancio y dolor. Si la enfermedad progresa aumenta la presión de la sangre venosa, produciendo cambios en la piel como acartonamiento, pigmentación y, con el paso del tiempo, úlcera varicosa, que es una herida de muy difícil cicatrización. Incluso, la sangre acumulada con flujo lento puede llegar a formar trombos.

Tipos

Cuando es superficial se forman telangiectasias, es decir, pequeñas venas de color rojo que se agrupan en ramificaciones dando la apariencia de arañas, que desaparecen a la presión con el dedo. Las venectasias son venas de mayor tamaño, de color azulado, y las várices propiamente dichas son venas dilatadas, tortuosas y elongadas de forma permanente.

La enfermedad varicosa es muy frecuente, aproximadamente compromete al 20% de la población; si se incluyen las pequeñas arañas, alcanza al 80% de las personas.

Origen

En su aparición existe un importante componente hereditario. Adicionalmente, esta enfermedad se relaciona con el género femenino, el número de embarazos, el sobrepeso, el sedentarismo, el uso excesivo de tacones, estar de pie por tiempo prolongado y el consumo indiscriminado de tratamientos hormonales.

Síntomas

La sintomatología es variada; puede aumentarse con los ciclos menstruales, pero usualmente se presenta un dolor difuso, leve pero constante de aparición lenta durante el día llegando a ser importante en las horas de la tarde, desaparece casi totalmente al acostarse y no lleva al paciente a despertarse, en la mañana está prácticamente asintomático y reinicia el ciclo. El dolor es tipo peso, un cansancio generalizado en las piernas que se resuelve con el reposo.

Cuando el dolor es constante, se asocia con subir o a bajar escaleras, es muy intenso, aumenta en la noche o con los cambios de posición, o se desencadena al empezar a caminar y se alivia después de unos pasos, no es de origen vascular y suele asociarse a patología articular o muscular. Si inicia en la espalda y se asocia a sensación de corrientazo, hormigueo o alteración en la sensibilidad puede ser por un problema en la columna.

Un paciente debe consultar cuando encuentre dilataciones venosas. Las várices son la principal causa de consulta, pero los cambios de coloración o la úlcera son otras razones importantes por las cuales consultar.

Lo importante es monitorear con frecuencia sus piernas y atender a las señales que le envíe el cuerpo.

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Las várices se relacionan con el género femenino, el sobrepeso, el sedentarismo, el uso excesivo de tacones, estar de pie por tiempo prolongado y el consumo indiscriminado de tratamientos hormonales.

Tratamiento y manejo

Según el estado en que se encuentre la enfermedad existen diferentes tratamientos: manejo estético de las telangiectasias o venectasias con escleroterapia, que es la inyección de una sustancia dentro de la vena que desaparece el efecto; el manejo con medicamentos para mejorar la sintomatología; el uso de soportes elásticos (medias formuladas de compresión graduada) que mejoran el retorno venoso, y la cirugía.

Aunque la razón por la cual consulta la mayoría de los pacientes es la apariencia estética de las piernas, la verdadera razón del tratamiento quirúrgico es prevenir las complicaciones a largo plazo como la sintomatología persistente, la úlcera varicosa o enfermedad tromboembólica.

Índice de reaparición

Existe la creencia de que a todos pacientes operados les vuelven a aparecer las várices; la verdad es que sí existe un riesgo de reaparición a mediano y largo plazo de aproximadamente un 20%. Este porcentaje disminuye según la experiencia del cirujano; sin embargo, la reaparición de várices no es un verdadero problema pues su manejo suele ser mucho más sencillo. Si el paciente estuvo bien operado, es muy poco probable que desarrolle una úlcera varicosa en algún momento de su vida posterior a la intervención.

Recomendaciones

Cuando se tiene la predisposición genética para desarrollar una enfermedad varicosa es imposible evitarla, pero existen medidas que alivian y mejoran la evolución de la enfermedad. Lo principal es mantener un peso adecuado y practicar alguna actividad física, cualquiera. El ejercicio es el mejor estímulo para el retorno venoso. Hay que evitar usar tacones muchos días a la semana y procurar que el calzado no sea rígido y se pueda doblar; esto permite que al caminar la planta y la flexión del cuello del pie estimulen la bomba muscular, esencial en el retorno venoso.

Si durante el día debe permanecer de pie por tiempo prolongado, es importante estar cambiando el pie de apoyo, realizar pausas activas con ejercicios de flexión de las extremidades, empinarse varias veces y, cuando sea posible, caminar unos minutos.

Ante una enfermedad varicosa se debe contactar a un cirujano vascular. Se trata de una enfermedad potencialmente quirúrgica, y realizar un tratamiento estético cuando realmente se necesita una cirugía, no es adecuado. La recomendación es comprobar que el cirujano pertenece a la Asociación Colombiana de Angiología y Cirugía Vascular, lo cual se puede hacer en www.asovascular.com.

* Médico. Servicio de Cirugía Vascular y Endovascular.

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