Desde hace 25 años existe un lugar pensado para educar, cuidar y entretener a los perros de la familia. El Centro Canino de la Cruz Roja Bogotá promueve su bienestar e inspira en las personas la tenencia responsable de mascotas.
Los animales de compañía llegaron a los hogares para convertirse en integrantes consentidos de las familias. Según la encuesta Polimétrica del 2024, realizada por Cifras y Conceptos, el 57 % de los hogares colombianos tiene una mascota. En Bogotá son el 40 % de los hogares y si miramos a los municipios de la sabana el porcentaje sube a casi 60 %, de acuerdo con la encuesta multipropósito Bogotá-Cundinamarca elaborada por el DANE en el 2021. Ambos estudios muestran una clara tendencia: en Colombia preferimos a los perros, más de la mitad de los hogares encuestados dijeron convivir con uno, sobrepasando a los gatos y a otras mascotas.
Para tener una vida feliz y tranquila los perros necesitan cuidados que van más allá de una alimentación adecuada y un techo donde dormir. Deben socializar con otros perros, hacer ejercicio y en el caso de los más inquietos recibir entrenamiento para que aprendan a convivir con los humanos y otros animales. El bienestar de los perros es también el bienestar de las personas y la Cruz Roja Bogotá, como parte de su misión de prevenir y aliviar el sufrimiento humano, creó hace 25 años el Centro Canino que está ubicado en la carrera 60 con calle 63, junto al Parque Recreodeportivo El Salitre.

El centro canino educa a perros y cuidadores para fortalecer la convivencia y promover una tenencia responsable.
Formando “ciudadanos caninos ejemplares”
El Centro Canino de la Cruz Roja Bogotá cuenta con más de 3 000 metros cuadrados de zonas verdes, ocho pistas de entrenamiento, hotel, guardería y una clínica veterinaria de baja complejidad. Mientras recorremos el lugar, Paulla Rivera, jefe del Centro Canino, nos explica todos los servicios que ofrecen para formar lo que en la Cruz Roja Bogotá llaman “ciudadanos caninos ejemplares”. Por ejemplo, en el área de formación está el curso de obediencia canina, uno de los más solicitados, en el que se educa a los perros para que aprendan a convivir con sus humanos y otras mascotas. Está diseñado para todo tipo de caninos sin importar raza, edad o tipo de comportamiento y está dividido en cinco niveles: básico, intermedio, avanzado, superior y profundización. El objetivo del curso es evitar en los perros conductas como atacar a personas o animales, morder objetos, hacer sus necesidades en los espacios establecidos por los humanos, obedecer las órdenes de sus propietarios y generar un vínculo de confianza con ellos.

Rivera explica que antes de iniciar cualquier curso en el Centro Canino de la Cruz Roja Bogotá, todos los perros, sin excepción, deben tener su esquema de vacunación y desparasitación completo —incluida la vacuna contra la tos de las perreras— y deben presentar una prueba de sociabilidad con uno de los veterinarios de la escuela, pues las clases son grupales e involucran a otros perros y sus humanos. A veces sucede que los estudiantes caninos no aprueban el test de sociabilidad, cuenta Rivera. En esos casos deben asistir a una consulta con los etólogos del Centro Canino, que son los especialistas en comportamiento y conducta animal. Una vez el perro esté estable puede ingresar al curso de obediencia. Cualquier persona puede participar, incluso menores de edad con el acompañamiento de un adulto, y no se requiere tener experiencia.
Hay un punto importante en los servicios que ofrece el Centro Canino de la Cruz Roja Bogotá y es que la formación es tanto para los perros como para sus cuidadores; los humanos no pueden dejar a sus mascotas e irse, dice Paulla Rivera. El comportamiento del perro depende enteramente de su propietario, que debe orientarlo y corregirlo cuando sea necesario porque el perro no lo puede hacer solo. Las indicaciones y comandos los debe aprender el humano y practicarlos con su mascota en casa. Eso hace parte de la tenencia responsable de animales de compañía.

El involucramiento de las personas en la formación también es crucial en el curso de primeros auxilios veterinarios, que enseña a los humanos a actuar como el primer respondiente de los perros en casos de emergencia o accidentes. Este curso teórico-práctico se dicta una vez al mes los fines de semana, explica Alanis Jiménez, veterinaria de la Cruz Roja Bogotá. Incluye temas como aprender a tomar la temperatura incluso si no hay disponible un termómetro en casa, qué hacer en caso de intoxicación, cómo y cuándo inducir el vómito, cómo inmovilizar las extremidades en caso de fractura y cómo manejar el dolor, entre otros. El sábado las personas reciben toda la formación teórica y hacen ejercicios con simuladores de perros y el domingo practican todo lo aprendido con sus propias mascotas. En este curso los propietarios también aprenden a armar el botiquín de primeros auxilios veterinarios. Al igual que con el curso de obediencia, no es necesario que las personas tengan experiencia en el tema, pero sí es importante que los perros sean dóciles para poder realizar las prácticas con tranquilidad.
Otro servicio en el que la interacción y el vínculo entre humanos y perros es fundamental es en el curso de agility, un tipo de entrenamiento en el que el perro debe recorrer una pista de obstáculos lo más rápido posible siguiendo los comandos de voz y gestos de su propietario. Es una práctica que promueve la actividad física y mental intensa, la agilidad tanto del perro como del humano, pero sobre todo refuerza la conexión entre ambos. Para poder hacer este curso en la Cruz Roja Bogotá, además de tener el esquema de vacunación y desparasitación actualizado y haber aprobado el test de sociabilidad, es indispensable que el perro tenga un nivel básico de obediencia como el del curso del Centro Canino o de otras instituciones.
Finalmente, para los propietarios de perros, personal del sector veterinario, estudiantes o amantes de los animales, la Cruz Roja Bogotá ofrece el curso de adiestrador canino en el que se abordan con mayor profundidad los temas del comportamiento y conductas del perro, primeros auxilios y prácticas de adiestramiento. No es necesario tener conocimientos previos para asistir.

Un lugar seguro para los peludos de la familia
Una de las preocupaciones principales de los humanos es dónde y con quién pueden dejar a sus perros cuando tienen que viajar o cuando, por cuestiones laborales, no pueden atenderlos adecuadamente. En estos casos la Cruz Roja Bogotá cuenta con guardería y hotel canino. El día de nuestra visita había más de 100 perros que jugaban en diferentes corrales bajo la supervisión de auxiliares veterinarios expertos en manejo de manadas. La guardería puede recibir máximo 200 perros; sus humanos pueden llevarlos, especialmente si viven muy lejos, o pueden pedir el servicio de ruta que los recoge y entrega puerta a puerta, teniendo en cuenta la cobertura del servicio. La guardería funciona de 7 de la mañana a 4 de la tarde. Al igual que con los otros servicios, los perros deben tener su esquema de vacunación, presentar la prueba de sociabilidad, pero además deben asistir a la guardería durante cinco horas antes de su estancia para que reconozcan el lugar, a sus cuidadores y a sus futuros compañeros. Esto promueve la confianza en el perro y evita que se sienta abandonado por sus humanos.
El hotel canino puede recibir hasta 80 perros y, como el hospedaje humano, también tiene temporadas de mayor demanda como las vacaciones de mitad y fin de año y la Semana Santa. Para ingresar al hotel el perro debe asistir primero 15 horas al Centro Canino, distribuidas en tres horarios diferentes, es decir, cinco horas por día durante tres días, para que se familiarice con el lugar.

Perros que alivian el sufrimiento humano
Los perros son protagonistas en otras actividades de la Cruz Roja Bogotá, como la agrupación de socorrismo que hace parte del programa de voluntarios de la entidad. Allí se encuentra el Grupo de Búsqueda y Rescate con Perros KSAR (Kanine Search And Rescue, por sus siglas en inglés) en el que se forma tanto al propietario como a su mascota, conocidos como binomio perro-humano, en operaciones de salvamento en zona de desastre o de difícil acceso. Por otro lado, la agrupación de socorrismo también tiene el Grupo Social Canino, que se especializa en manejo y prevención del estrés con perros de apoyo emocional. Estos binomios suelen ir a ancianatos, colegios, empresas y fundaciones de todo tipo para fomentar el bienestar de las personas. Para que un perro sea parte del equipo de socorrismo como integrante del KSAR o del Grupo Social Canino, el propietario debe formarse primero como voluntario de la Cruz Roja Bogotá.
Canales de atención del Centro Canino de la Cruz Roja Bogotá
Instagram y Facebook: @centroacuaticoycanino
Whatsapp: 320 879 8204
Dirección: carrera 60 # 63-81, Bogotá.
Página web: www.cruzrojabogota.org.co/centro-canino




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