¿Por qué llora el bebé?

Por: / Ilustración: María Paula Acosta / Junio 2022

El llanto es la manera más efectiva que tiene un bebé para comunicarse con sus padres. Aprender a reconocer sus causas y soluciones es un proceso de conocimiento mutuo. 

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El llanto es una manifestación de que algo no anda bien, puede ser físico o emocional: sueño, hambre, dolor, frío, calor, incomodidad o deseos de abrazar a mamá o papá; pero definitivamente es la manera más efectiva que tiene un recién nacido para comunicarse con su mundo durante los primeros nueve meses de vida, antes de adquirir otras herramientas de comunicación.

Comprender las causas del llanto del bebé es una de las preocupaciones más frecuentes de los padres primerizos, sin embargo, son ellos quienes precisamente van a ir reconociendo qué le incomoda y, sobre todo, cuál es la solución. 

Con el fin de conocer más sobre los tipos de llanto, la mejor manera de reconocerlo, saber cuándo acudir al médico o a urgencias, consultamos a las pediatras Claudia Pachón, adscrita a Colsanitas, y Lhizz Cuéllar, adscrita a Colsanitas en Barranquilla. Recogimos con ambas profesionales algunas claves.

Claves para reconocer el llanto

-Es normal que un bebé recién nacido llore por espacio de media a dos horas en el transcurso del día o la noche. 

-El llanto de un bebé es normal cuando es rítmico, tiene inflexiones y deflexiones (sube y baja). Es anormal cuando cambia de frecuencia de manera abrupta, se convierte en quejidos, pujos, ronquidos o chillidos. 

-Cada niño tiene un llanto único, pero son los padres o cuidadores quienes lo aprenden a reconocer mientras van creciendo. 

-El primer paso cuando el niño llora es identificar la expresión de su rostro, si hay muecas que indican dolor o no. 

-Nunca debe sacudir o golpear al niño porque llora, siempre hay un motivo y es responsabilidad del adulto encontrar la causa.

Tipos de llanto

Según las pediatras Pachón y Cuéllar, existen tres tipos de llanto en esta primera etapa de vida:

- Por dolor. El comienzo del llanto es muy rápido, por lo general es de alta intensidad, el niño llora por un tiempo muy largo, incluso llega a gemir y cierra los ojos. Va acompañado con una expresión de dolor en su cara y algunas veces logra tocarse el punto del cuerpo donde siente ese dolor. Cuando es dolor de oído, por ejemplo, llevan su mano hacia la cabeza.

Los cólicos por gases suelen ser una causa frecuente de llanto en los bebés. Por lo general lloran, recogen las piernas y las estiran. 

- Por miedo. La intensidad del llanto no es tan alta, casi siempre tiene los ojos abiertos, puede hacer movimientos con la cabeza, la mirada busca un lugar seguro o una persona conocida.

- Por rabia. Generalmente se desencadena por la inconformidad que le causa tener hambre o sueño, sentir frío o calor, que su pañal esté sucio, o tiene alguna picadura o elemento extraño (las marquillas de la ropa, por ejemplo) que lo incomodan. Este llanto tiene causas físicas, no suele ser agudo y su intensidad va en ascenso si la causa de su incomodidad no se resuelve.  

De los nueve meses en adelante

Después, cuando llega a los nueve meses, el llanto puede ser por ansiedad o angustia por la ausencia de sus padres. Es frecuente y normal que se dé, pues la sensación de inseguridad por no ver a los padres es parte del desarrollo, de los nueve a los 18 meses aproximadamente.

Esta es una etapa de transición, así sean bebés es importante explicarles lo que pasa, decirles que papá o mamá van a salir, pero vuelven; que quedarán al cuidado de personas que los aman y que pronto van a estar juntos. Hay padres que olvidan hablar con sus hijos y los chicos necesitan esa compañía. 

En algunas ocasiones se los cataloga como “niños llorones”, porque se muestran apáticos con otras personas o cuidadores, sin embargo, no hay que etiquetarlos. 

En esta etapa comienza también la dentición, por tanto, puede causar irritación y dolor, lo recomendable es usar los “llama dientes” fríos que calman esa presión.

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Después de los dos años

Claramente el llanto y sus manifestaciones de molestia, frustración, incomodidad física o emocional van cambiando de acuerdo con el crecimiento y desarrollo del niño o niña. 

Padres e hijos van generando un lenguaje de conocimiento mutuo que permite saber qué causa su llanto, si es físico o emocional. Pero siempre será la forma de reclamar cuando una situación les incomoda. Ahora, cuando los niños van creciendo, pueden tener episodios de llanto por rabietas y pataletas, en etapas de pre y escolar. 

El llanto por rabietas es explosivo, puede ser de corta o mediana duración y se desencadena porque hay una confrontación por lo que el niño quiere y lo que hacen sus padres; pues existe una dificultad para manejar la frustración. 

Cuando el niño o niña llora porque está descontrolado, la principal recomendación es dejar pasar el episodio y, cuando se calme, explicarle que hay otras formas de manejar su rabia, eso le permitirá desarrollar la autonomía y la confianza en sí mismo. 

Los padres son los adultos y son los que deben aprender a manejar estas situaciones, los niños están aprendiendo a manejar una cantidad de sentimientos que nunca habían experimentado. 

Todos los seres humanos necesitan llorar y reprimir a un niño desde su corta edad por el hecho de expresar un sentimiento a través del llanto es contraproducente. 

¿Cuándo acudir al pediatra?

Si las medidas que se toman para calmar el llanto de un niño o niña no funcionan, no es hambre, calor, sueño, dolor, incomodidad física o emocional y sus necesidades básicas están satisfechas, han pasado más de tres horas y nada lo calma, hay que llamar al pediatra. 

También cuando el llanto es persistente luego de revisar al niño sin ropa, de cabeza a pies para asegurarse de que no esté sangrando, no tenga hematomas, heridas en la piel o alguna picadura de insecto. 

Cuando es por fiebre, el médico indicará la fórmula y los pasos a seguir. Nunca es bueno automedicar ni prescribir al niño sin consulta médica. 

¿Cuándo acudir a urgencias?

Un bebé menor de tres meses que presente fiebre mayor a 38 grados centígrados debe recibir atención médica inmediata, es muy posible que llore por alguna enfermedad que necesita atención urgente.

En cualquier edad, cuando el niño llore y se sospeche de una enfermedad como faringitis, reflujo, otitis, alergias alimentarias (algunos niños reaccionan a la proteína de la leche de vaca) o enfermedades urinarias. 

Aprender a conocer y reconocer los estados de ánimo o las circunstancias de su llanto será un proceso largo. La duración del llanto en cualquier etapa de un niño o niña va cambiando en la medida que va creciendo. Lo importante es confiar en la intuición que desarrollan sus padres y cuidadores para calmarlo.

 

*Periodista especializada en maternidad y crianza

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