Redes sociales y salud mental

Por: / Ilustración: Camila López / Junio 2021

Las redes sociales son herramientas poderosas de comunicación, pero pueden generar efectos indeseados en la salud mental de sus usuarios más fieles. Un repaso a investigaciones recientes.

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oy en día observamos con preocupación cómo los trastornos asociados a la salud mental han venido aumentando debido al uso y al abuso de la tecnología. En la actualidad se pueden encontrar mayores prevalencias de trastornos por estrés postraumático, trastornos depresivos, trastornos de personalidad, comportamientos disruptivos y abuso de alcohol y sustancias psicoactivas, entre otros. 

Y uno de los desarrollos tecnológicos que más promueven un uso abusivo de los dispositivos son las redes sociales. En un artículo para la BBC en 2018, Jane Wakefield ilustra algunos efectos negativos que las redes tienen en niños y adolescentes. Se refiere a un estudio de 2017 adelantado por la Royal Society of Public Health de Reino Unido —RSPH—, que incluyó a cerca de 1.500 jóvenes, y que mostró que Snapchat e Instagram eran las redes sociales que con mayor probabilidad inspiraban  sentimientos de ansiedad.

En la investigación, la RSPH les pidió a 1.479 británicos entre 14 y 24 años que valoraran cómo cada red social impactaba en su salud y bienestar. La conclusión fue que todas empeoraban su salud mental en cuatro aspectos: la calidad del sueño, la imagen corporal, el ciberacoso y el sentimiento de estar perdiéndose algo. Algunos de estos investigadores incluso creen que las luces LED de los dispositivos interfieren con los mecanismos cerebrales que producen la melatonina, la hormona del sueño.

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Los adolescentes con bajo desarrollo de habilidades sociales offline tienen mayor probabilidad de presentar una ciberadicción.

Redes sociales y salud mental en Colombia

En el país el panorama no es muy diferente. En un artículo de la revista Semana publicado el 16 de febrero de 2018, se menciona cómo el estrés, la ansiedad, la depresión y los problemas de pareja son algunos de los efectos de la redes sociales. En el mismo artículo se menciona que BBC Future encontró como principales efectos de la relación con las redes sociales el estrés, mal humor, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, adicciones, baja autoestima, envidia y soledad. Igualmente, mostraron cómo en 2015 una investigación del Pew Research Center de Washington trató de averiguar si las redes sociales producen más estrés del que alivian, a través de un estudio con 1.800 personas. Se encontró que las mujeres afirmaron estar más estresadas que los hombres, y que Twitter resultó ser uno de los causantes principales, ya que incrementaba la conciencia que ellas tenían del estrés de otros.

Arab y Díaz, en su artículo “Impacto de las redes sociales e internet en la adolescencia: aspectos positivos y negativos”, destacan la necesidad de entregar y estimular modelos de comunicación social reales, y una educación en el uso de las nuevas tecnologías. Consideran importante actualizar y orientar a profesionales de la salud sobre los aspectos positivos y negativos de las redes sociales en los adolescentes. Este estudio concluyó que los adolescentes con bajo desarrollo de habilidades sociales offline tienen mayor probabilidad de presentar una ciberadicción. También mostró que el abuso de las redes sociales en adolescentes y jóvenes genera como consecuencias depresión, síndrome de déficit atencional con hiperactividad, insomnio, disminución de horas de sueño, disminución del rendimiento académico, repitencia y abandono escolar, lo mismo que problemas psicosociales. 

Ahora bien, la idea no es satanizar las redes sociales ni mostrar que solo traen consecuencias negativas. El mismo estudio de Arab y Díaz, publicado en 2015 en la Revista Médica Clínica Las Condes, de Chile, muestra cómo un uso adecuado de estas herramientas provoca un aumento en la memoria de trabajo, produce una mayor capacidad de aprendizaje perceptual, permiten atender a varios estímulos de manera simultánea. Los nativos digitales (como se ha venido conceptualizando a las personas que nacieron en este tiempo de desarrollo tecnológico) tienen mayor habilidad para tomar decisiones rápidas. También se ha podido demostrar que han sido utilizadas en la rehabilitación de niños con parálisis cerebral, distrofias musculares y trastornos de aprendizaje. Sentimientos de competencia bien trabajados permiten muchas variables positivas, no solo en el ámbito académico sino en la vida cotidiana.

Lo que se busca es hacer un llamado de atención frente a los riesgos que pueden traer las redes sociales en la salud mental de la población, y además proponer algunas pautas que pueden ser muy adecuadas para un manejo responsable de estas herramientas: 

- Un acompañamiento continuo a niños y adolescentes.

- Contar con adecuados modelos de comunicación.

-Propiciar una educación en el uso de las redes sociales, mostrando los aspectos positivos y negativos. Sería conveniente disminuir la brecha digital generacional, enseñar que es tóxico dedicarle más tiempo al celular que a la familia o a la pareja, y por último, ser ejemplo con el uso de redes para los más chicos de la casa.

 
*Decano de la facultad de Psicología de Unisanitas. Candidato a doctor en Educación y Sociedad.

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